SOBRE EL REPARTO DEL CAPITAL Y LAS RIQUEZAS. XVI. El retorno del capital privado desde los años 1970

 

XVI.- El retorno del capital privado desde los años 1970

08.03.2015

Federico Rivas García. Doctor en Derecho

Piketty dice que si consideramos datos quinquenales, en lugar de decenales, en las series estadísticas de valor del capital en términos de % de los ingresos nacionales, vemos incesantes variaciones, pues son datos a corto plazo. Estas evoluciones erráticas son debidas a que los precios de los activos, sea que se trate de activos inmobiliarios (viviendas o inmuebles profesionales o empresariales) o activos financieros (en particular, acciones), son muy volátiles, pues esos precios dependen de factores complejos: la previsión de la demanda futura por los bienes y servicios generados por una empresa o un activo inmobiliario dado, es decir, flujos futuros de beneficios, alquileres, dividendos, royalties (elementos fundamentales de un análisis) y; del precio al que se puede esperar volver a vender los bienes, en caso de necesidad, dicho de otro modo, de la anticipación de la plusvalía o minusvalía. Este elemento, mucho más subjetivo, puede engendrar fenómenos de creencias que se “auto-realizan” hasta tal grado que uno, creyendo que va a vender el elemento a mayor precio que lo va a comprar, decide comprar pagando un mayor precio que el que le da el valor fundamental y cede al entusiasmo colectivo, por muy excesivo que sea. Este es el caso de las burbujas.

Pero, más allá de las burbujas y sin lugar a dudas, se puede afirmar que estamos asistiendo a un gran retorno del capital privado en los países ricos o, más bien, al nacimiento de un nuevo capitalismo patrimonial, evolución estructural que se explica, según Piketty, por tres series de factores que se acumulan y se complementan para dar a este fenómeno una gran amplitud.

El factor más importante a largo plazo es la ralentización del crecimiento, especialmente demográfico que, junto con un ahorro elevado conduce mecánicamente a una elevación estructural y tendencial de la relación capital/ingresos, a través de la ley B = s/g.

(Recordemos que B la denominamos “relación, o ratio, entre capital dividido entre los ingresos anuales” todo ello en términos de %. También se puede decir que es el valor del capital que un país posee valorado en términos de % ahorro dividido entre el crecimiento. Si s= ahorro = 12 % y g = crecimiento = 2 %, entonces B = s/g = 600 %, es decir el valor del capital es el importe de 600 % de los ingresos nacionales, o dicho de otro modo, es el importe de 6 años de dichos ingresos nacionales)

Como ya hemos dicho en otras ocasiones, éste es un mecanismo que constituye la fuerza dominante a largo plazo. Pero Piketty recuerda que otros dos factores han reforzado sustancialmente los efectos a los largo de los últimos decenios: de una parte, un movimiento de privatización y de transferencia gradual de la riqueza pública hacia la riqueza privada desde los años 1970-1980; y de otra parte, un fenómeno de alcance de largo plazo de los precios de los activos inmobiliarios y de bolsa, que se aceleró en los años 1980-1990, en un contexto político muy favorable para los patrimonios privados, en comparación con los decenios de después de la guerra.

La dinámica que se desprende de la Tabla 5.1 intitulada “Tasa de crecimiento y tasa de ahorro en los países ricos, 1970-2010”, es que, más allá de las burbujas, ha habido un crecimiento débil y un ahorro muy fuerte.

2015.03.08 Piketty T5.1

Traducción:

Título: Tabla 5.1. Tasa de crecimiento y tasa de ahorro en los países ricos, 1970-2010

Títulos de columnas de izquierda a derecha: Tasa de crecimiento de los ingresos nacionales, Tasa de crecimiento de la población, Tasa de crecimiento de los ingresos nacionales por habitante, Ahorro privado (neto de la depreciación) en % de los ingresos nacionales.

Columna de países: Estados Unidos, Japón, Alemania, Francia, Reino Unido, Italia, Canadá, Australia.

Lectura: Las tasas de ahorro y de crecimiento demográfico varían fuertemente en el seno de los países ricos; las tasas de crecimiento de los ingresos nacionales por habitante varían mucho menos. Fuentes: Ver Piketty

En cuanto al ahorro privado hay que tener en cuenta las dos componentes; de una parte el ahorro realizado directamente por los individuos privados (es decir, la parte de los ingresos disponibles de los hogares que no se consume inmediatamente; y de otra parte, el ahorro realizado por las empresas, por cuenta de los individuos privados que las poseen, directamente, en el caso de empresas individuales, o indirectamente, a través de sus inversiones financieras. Esta segunda componente corresponde a los beneficios reinvertidos por las empresas, también llamados beneficios no distribuidos.

Si no se tuviera en cuenta esta segunda componente concluiríamos que en todos los países el flujo de ahorro es insuficiente para explicar el crecimiento de los patrimonios privados y también que esta última se explica, en una gran parte por un alza estructural de los precios relativos de los activos y, especialmente, del precio de las acciones.

Nos interesa conocer más datos para entender mejor el porqué del retorno del capital privado. Para ello deberíamos hacer una distinción suficiente entre ahorro bruto y neto, tanto privado como público, y cómo se interrelacionan. Es lo que veremos el próximo día.

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