SOBRE EL REPARTO DEL CAPITAL Y LAS RIQUEZAS. X. Reflexiones sobre crecimiento

X.- Reflexiones sobre crecimiento

25.01.2015

Federico Rivas García. Doctor en Derecho

 

Aunque resumir el crecimiento de una sociedad a largo plazo por una cifra única es en gran parte una ilusión estadística el punto que para Piketty le parece más importante y sobre el que quiere incidir es que un ritmo de crecimiento de la producción por habitante del orden de 1 % por año, es en realidad, extremadamente rápido, mucho más rápido de lo que uno se pueda imaginar.

Pongámonos a hacer números contando a partir de la magnitud de una generación. Sobre 30 años, un crecimiento de un 1% por año corresponde a un crecimiento acumulado de más del 35%. Un crecimiento del 1,5 % por año corresponde a un crecimiento acumulado de más del 50 %. Lo que, en la práctica, implica transformaciones considerables de los modos de vida y de los empleos.

Concretamente el crecimiento de la producción por habitante ha sido de apenas 1%-1,5% anual en el curso de los 30 últimos años en Europa, en América del Norte y en el Japón, y nuestras vidas han sido plenamente transformadas. En efecto al principio de los años 1980 no existía ni internet ni teléfonos móviles, los transportes aéreos eran inaccesibles para la mayor parte, la mayor parte de las tecnologías médicas punta que están disponibles hoy no existían y los estudios superiores no los podían cursar más que una minoría de la población. En el dominio de las comunicaciones, de los transportes, de la salud y de la educación, los cambios han sido profundos. Estos cambios han afectado profundamente también a la estructura del empleo. Sí, el que la producción por habitante haya progresado alrededor del 35%-50% en el período de 30 años, significa que una fracción muy grande de la producción que se realiza hoy, entre un cuarto y un tercio de los oficios y de las tareas realizadas hoy no existía hace treinta años.

Si comparamos la situación actual con la de las sociedades del paso cuando el crecimiento era casi nulo, o bien de apenas 0,1% anual, como en el siglo XVIII, es una diferencia considerable. Estas sociedades se reproducían idénticamente cada generación, la estructura de los oficios era la misma, la de la propiedad igual. En cambio una sociedad en la cual el crecimiento es de un 1% anual, como es el caso en los países más avanzados desde el principio del siglo XIX, es una sociedad que se renueva profundamente y permanentemente. Esto entraña consecuencias importantes para la estructura de las desigualdades sociales y para la dinámica del reparto de las riquezas. En efecto, el crecimiento puede crear nuevas formas de desigualdades, por ejemplo grandes fortunas se puede construir muy rápidamente en los nuevos sectores de actividad, aunque ello hace que las desigualdades venidas del pasado consecuentemente lleguen a ser menos importantes y la herencia, menos determinante.

Quizás algún lector le parezca que un crecimiento del 1 o del 1,5% es poco importante si miramos lo que los países emergentes han estado consiguiendo en algunos momentos, incluso lo que la propia España ha conseguido durante los últimos dieciocho años según el INE, pero no hay que olvidar que la transformación de España ha sido alucinante. También hay que poner sobre la mesa de estudio el que con un crecimiento débil se pueda provocar una desilusión respecto a conseguir un orden social más justo. Pero el crecimiento, según Piketty, no es lo único en lo que hay que basar la confianza para satisfacer esta esperanza democrática y meritocrática, sino que ésta también se debe apoyar sobre instituciones específicas y no solamente sobre las fuerzas del progreso técnico y del mercado.

Crecimiento en volumen
(Base 2010)
Año Tasa anual (en %)
2013 (A) -1,2
2012 (P) -2,1
2011 (P) -0,6
2010 (P) 0,0
2009 -3,6
2008 1,1
2007 3,8
2006 4,2
2005 3,7
2004 3,2
2003 3,2
2002 2,9
2001 4,0
2000 5,3
1999 4,5
1998 4,3
1997 3,7
1996 2,7

(A) Avance

(P) Provisional

(PE) Primera Estimación

En el curso de los últimos tres siglos el crecimiento mundial habrá atravesado una curva en campana de una amplitud considerable. Sea que se trate del crecimiento de la población, o de la producción por habitante, el ritmo de crecimiento se ha acelerado progresivamente durante los últimos tres siglos y que parece que va a volver a niveles mucho más débiles durante el curso de este siglo XXI.

Si comparamos las dos curvas en campana   (crecimiento de la población y crecimiento de la producción) observamos que en el crecimiento de la población el alza comenzó más pronto y la bajada ha comenzado también más pronto. El ritmo de progresión de la población mundial consiguió su zénit durante los años 1950-1970, con más de un 2% anual y no ha cesado de descender desde entonces.

En cuanto al crecimiento de la producción por habitante ha tardado mucho más despegar pues no ha llegado a ser una realidad hasta el siglo XX. El crecimiento de la producción mundial por habitante ha sobrepasado el 2% anual entre 1950 y 1990, gracias, especialmente, a haber alcanzado Europa al frente económico mundial, y de nuevo entre 1990 y 2012, en este caso al alcance de Asia, especialmente de China en donde el crecimiento ha sobrepasado el 9% anual entre 1990 y 2012 (un nivel jamás observado en la historia.

¿Qué pasará después de 2012? En la gráfica siguiente Piketty da su perspectiva.

2015.01.25 Piketty G2.4

 

Según Piketty en el gráfico 2.4 se muestra una previsión “mediana” pero optimista, pues ha supuesto para los países más ricos (Europa occidental, América del Norte y Japón) un crecimiento del 1,2% anual desde 2012 a 2100 (es decir, un nivel sensiblemente más elevado que el que prevén un gran número de economistas) y por los países pobres y emergentes una continuación suave del proceso de convergencia, con un crecimiento del 5% anual desde 2012 a 2030 y del 4% de 2030 a 2050. Si esto se llega a conseguir quiere decir que el nivel de producción por habitante habrá alcanzado desde 2050, casi en todo lugar, el nivel de los países más ricos, sea en China, en Europa del Este, en América del Sur, en África del Norte o en el Oriente Medio. A partir de este momento el reparto de la producción mundial se aproximaría a la de la población.

En este escenario medio optimista el crecimiento mundial de la producción por habitante sobrepasaría ligeramente el 2,5% anual entre 2012 y 2030, así como entre 2030 y 2050, para caer por debajo del 1,5% después de 2050 dirigiéndose al 1,2% durante el último tercio del siglo.

Pero vamos a tener que hablar de la cuestión de la inflación. Es lo que haremos en el próximo artículo.

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  1. #1 por LupeMateo el 25 enero, 2015 - 22:24

    Reblogueó esto en yofumoenpipa.

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